Mostrando las entradas con la etiqueta Comentario. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Comentario. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de enero de 2024

Cacería de historias: Kim Ji-young, nacida en 1982

¡La primera reseña del año! Y en esta ocasión se trata de una novela muy especial por todo lo que ha significado. Publicada en Corea del Sur en el año 2016, es descrita por los medios como un “terremoto que ha sacudido a las mujeres de medio mundo”, con un récord de más de un millón de copias vendidas en su país, más de ochenta mil ejemplares vendidos en Japón, publicada en más de 20 naciones, fue la novela más solicitada en las bibliotecas coreanas en el año 2019, con una adaptación cinematográfica que superó el millón de espectadores en solo cinco días y referente del movimiento feminista de Corea del Sur. Ella es Kim Ji-young, tiene 33 años y el nombre más común de Corea. Sin saberlo, su historia ha tocado fibras sensibles en todo el mundo.

 

Kim Ji-young, nacida en 1982 es una novela breve y poderosa nacida de la pluma de Cho Nam-joo, autora coreana nacida en 1978. Licenciada en sociología, trabajó como guionista de televisión durante diez años. Antes de la novela que nos ocupa hoy, escribió otras dos obras: Cuando escuchas con atención en 2011 y Para Comaneci en 2016. Aunque ambas fueron bien recibidas por la crítica, no fue hasta la publicación de Kim Jo-young que alcanzó un éxito internacional.

 

La autora Cho Nam-joo

¿Y que hace tan especial a esta novela? Solo para empezar, tenemos una historia enfocada en una mujer como podría ser cualquier otra. Por eso, no es coincidencia que su autora eligiera darle el nombre más común en Corea. Esto se hizo, podemos asumir, con la intención de que cualquier persona que leyera su novela pudiese identificarse con la protagonista, o bien, identificarle con alguna conocida. De igual manera debemos destacar que en esta ocasión nos alejamos de esa esfera deslumbrante que es la industria del K-Pop y los K-dramas, tan populares en estos últimos años.


Es justo en esta diferencia donde se encuentra su encanto. En medio de los cientos de videos musicales de todas esas bandas de K-Pop y esos dramas románticos que encontramos en Netflix, tenemos una joya literaria que nos demuestra una cara que la nación asiática no suele mostrar al mundo. Tal vez, la mejor manera de referirnos a Kim Ji-young, nacida en 1982 es como una novela documental y testimonial, pues aun cuando se trata de una obra de ficción, a lo largo de sus paginas notaremos que muchas de sus declaraciones están apoyadas por datos oficiales recabados por organismos gubernamentales y artículos académicos o periodísticos, además, que las propias experiencias de su autora están reflejadas en sus páginas. Y dicho esto… ¿de qué se trata esta novela?

 

Su nombre es Kim Ji-young

A grandes rasgos podemos decir que esta novela se dedica solo a retratar la vida de una mujer coreana común. Aquí no existen elementos fantásticos ni sobrenaturales, tampoco encuentros con empresarios millonarios o herederos a grandes fortunas que solucionen todos los problemas de la protagonista. Ni se diga la industria del K-pop. Lo que encontraremos en estas páginas es la vida de Kim Ji-young, desde su nacimiento en 1982 hasta el año 2016, por lo que le acompañamos a lo largo de toda su vida.

 

Los capítulos entonces pasan a ser ciertos periodos en la vida de nuestra protagonista, todos acomodados en orden cronológico con excepción del primero. Y es que nuestra historia no inicia en 1982, sino en el otoño del 2015. Lo primero que encontramos es la presentación de nuestra protagonista, dándonos su nombre y su edad, que comparte su apartamento con su esposo y su hija. Entonces se nos ofrece el primer dato tomado de la vida real: Kim Ji-young tuvo que dejar su empleo una vez que dio a luz, por lo que su marido es el único que mantiene a la familia y por esto debe hacer horas extras. Tan solo con este dato, ya nos podemos dar una idea de cual es la finalidad de la novela. Resulta que en Corea del Sur, la mayoría de las mujeres trabajadoras tienen que renunciar a sus cargos una vez que se vuelven madres.

 

Los problemas comienzan el 8 de septiembre, cuando Kim Ji-young abre una ventana en casa y comienza a hablar como su madre. Tras aconsejar a su esposo, Jeong Dae-hyeon, de cubrirse bien durante las noches, este piensa que se trata de una broma y no le presta mayor importancia. Las sospechas de que algo anda mal con Ji-young llegan poco después, cuando ella misma se hizo llamar Cha Seung-yeon, una amiga que ambos tenían en común y cuyo fallecimiento fue hacía un año. A medida que pasan los días, el comportamiento de Kim Ji-young sigue esa pauta: habla como si fuera otra mujer, manda mensajes que no son propios de ella y prepara comida que ni siquiera le gustaba.

 

El punto critico viene durante la celebración del Chuseok, festividad coreana relacionada con el fin de la cosecha y se realiza para agradecer por la producción abundante del año. Como es habitual en las naciones de lejano oriente, estas festividades importantes se celebran con la familia paterna, así que Kim Ji-young viaja desde Seúl hasta Busan a pasar la fiesta con los padres de su marido. Dichos festejos, al menos para ella, se centran en preparar todas las comidas junto a su suegra. Al tercer día de su estancia, en pleno Chuseok, mientras su suegra y su cuñada hablan sobre el exceso de trabajo que significan los preparativos para la fiesta, nuestra protagonista sufre uno de sus cambios de personalidad, haciéndose pasar por su madre y encara a sus suegros. Esto molesta a los padres de Jeong Dae-hyeon, a lo que él solo dice que su esposa no está bien y enseguida se marchan de regreso a Seúl. Y es después de esto que comenzamos el recorrido por la vida de Kim Ji-young.

 

Una mujer, muchas voces

Los síntomas presentados por Ji-young, es decir, sus repentinos cambios de personalidad, no se usan para explicar un padecimiento psiquiátrico. Es un elemento dentro de la narración con la intención de dar voz a más de una mujer y decirnos que las experiencias vividas por nuestra protagonista no son solo suyas, sino que una infinidad de mujeres ha pasado por esas situaciones o unas muy parecidas. Es también por esto, tal como dijimos antes, que Nam-joo eligió el nombre más común en Corea para su protagonista. La idea es que Kim Ji-young sea la portavoz de todas las mujeres, que su vida sea un testimonio de la condición que enfrentan las coreanas ante un país que da la preferencia a los hombres.

 

En el segundo apartado, que narra la vida de Ji-young desde su nacimiento hasta 1994, nos encontramos muy pronto con un testimonio de este trato desigual. En este caso, es la abuela de nuestra protagonista quien propicia estos comportamientos. Madre de cuatro varones, la abuela de Ji-young siempre fomentó el trato preferencial hacia los hombres y no paraba de hablar sobre la importancia de tener un hijo. Esta palabras resonaban en la cabeza de los padres de nuestra protagonista hasta que lograron concebir a un niño. Entonces, la abuela se encargaba de que los hombres de la casa comieran primero o que estos recibieran ropa nueva, dejando a sus dos nietas con las sobras.

 

Estos tratos no son exclusivos de la familia Kim. En la escuela, cuando se implementa un programa de desayunos, eran los niños quienes comían primero y por ende disfrutaban más de su recreo. Las niñas, en cambio, debían esperar su turno haciendo fila ante la cafetería. Ni que decir de la madre de Ji-young, que tuvo la necesidad de trabajar a temprana edad para mantener las vidas académicas de sus hermanos a pesar de tener un mejor desempeño que ellos. Estas son solo algunas vivencias que conocemos durante los primeros años de vida de nuestra protagonista.


Y es que a lo largo de su vida, Ji-young tendrá que enfrentarse a todo un sistema que limita sus opciones de vida, que busca trazarle un camino y, como no podía faltar, siempre está en su contra. En el instituto, por ejemplo, debe soportar el acoso de un compañero al cual ni siquiera reconoce o, una vez concluidos sus estudios universitarios, se enfrenta al enorme desafío que es conseguir trabajo. Incluso el planificar a su propia familia se vuelve un fastidio al que terminan cediendo ella y su esposo ante las constantes presiones familiares.


Aun viviendo en un mundo que está en su contra, encuentra a personas que la comprenden y apoyan. Por ejemplo, su esposo siempre se muestra atento y preocupado por su bienestar, aunque por momentos el también sigue las directrices dictadas por el sistema que le ha criado, las palabras y cuestionamientos de Ji-young le hacen cambiar sus actitudes. Pero sobre todo debemos destacar a otras mujeres fuertes que se presentan en la novela: la madre de nuestra protagonista, sumamente lista, es quien evita la bancarrota de la familia y tiene las mejores ideas para emprender negocios; su hermana, que en más de una ocasión cuestiona la situación de la mujer coreana; o la jefa que tuvo en su trabajo de relaciones públicas, quien se enfrentó a todo un sistema empresarial que solo ponía trabas a las mujeres que buscaban hacerse un lugar.


Sin embargo, al final Kim Ji-young no deja de ser una mujer más que sufre vivir en un entorno que siempre la deja de lado, que limita sus opciones y le niega el crecimiento. Porque eso es Corea del Sur, una nación que ha crecido desde hace unos 40 años hasta ocupar el puesto numero 12 de las economías más fuertes del mundo, pero afectando a su población durante el proceso, donde las victimas que se llevan la peor parte son las mujeres. Los malos tratos se dan en todas partes: en casa con la familia, en la escuela, en la calle o en el trabajo. La voz de Kim Jo-young, que nos cuenta sus vivencias y las condiciones del mundo que la rodea se convierten en el testimonio de una de tantas mujeres que sufren discriminaciones y acosos no solo en Corea, sino en el mundo. Aunque al final, hasta su propia historia le es arrebatada con un desenlace indignante, como lo es esta novela.

viernes, 27 de octubre de 2023

Cacería de historias: La princesa y el sándwich de queso

Hoy nos toca hablar de un comic, mejor dicho, una novela gráfica. Y no, nada tiene que ver con esas recopilaciones especiales de Marvel o DC; basta de reducir el mundo del comic a estos dos sellos editoriales. Existe una gran variedad de historias más allá de los superhéroes conocidos por todos. Volviendo al tema, ahora es turno de esas historias que tanto nos gustan en este blog: una de amor entre chicas. Y para variar más, nos alejamos de las obras japonesas.

La princesa y el sándwich de queso es obra de la pluma y tableta de Deya Muniz, quien nació en Brasil y actualmente vive en Estados Unidos. Esta historia, como revela en sus notas al final del libro, surgió mientras realizaba sus estudios profesionales y con el paso del tiempo trabajó tanto en guion como en dibujo hasta lograr su versión definitiva. Sobre sus trabajos anteriores, podemos mencionar dos comics publicados en la plataforma Webtoon: Blades of furry, que va sobre furros patinadores que también hacen artes marciales, y Brutally Honest, una comedia sobre la vida cotidiana.


Antes de hablar de la historia, hay dos detalles muy curiosos que me gustaría destacar. Primero, es que todos los personajes y los lugares tienen nombres de quesos, excepto por el duque de Coles de Bruselas, aunque eso se debe a que el viene de otro país. La segunda curiosidad es el mundo creado, pues la ropa, la arquitectura y ciertos rasgos de la sociedad remiten a la Francia de finales del siglo XIX y principios del XX, también tenemos pieles artificiales, reproductores de música y hasta un Nintendo Switch. Ahora sí, vamos a lo importante.


Había una vez…

La historia empieza en la residencia del conde Camembert y un drama familiar, pues su hija ha rechazado a su cuatro pretendiente en un mes. ¿Y cuál es la urgencia del conde por casar a su hija? Pues muy fácil: él se encuentra enfermo y sabe que no le queda mucho tiempo de vida, el problema es que su hija no puede heredar su fortuna porque es mujer. Ya saben cómo eran las leyes hace tiempo, la mujer no tenía derechos civiles a menos que estuviese casada. Sin embargo, Lady Camembert ha rechazado a todos esos hombres porque a ella le gustan las mujeres, cosa que su padre sabe muy bien. Es entonces que al señor se le ocurre un plan para asegurar el provenir de su hija: debe hacerse pasar por hombre y mudarse a la capital del reino, Fondue, donde su padre tiene una casa.

Así inicia la nueva y discreta vida de Lady Camembert, ahora conocida como el conde Camembert o solo Cam. Pero no está sola, pues le acompaña la sirvienta Feta, quien le ha cuidado desde niña y es la única persona en la que el difunto conde confiaba. Sin embargo, esta reclusión es demasiado para Cam, que acostumbraba un estilo más ostentoso.

Un día, harta de esconderse y contra las sugerencias de Feta, Cam sale de su casa a dar una vuelta por la ciudad. En este paseo se encuentra un cartel que anuncia un evento benéfico, se trata de un baile sin pieles con la intención de concientizar sobre el uso de piel animal en la ropa. Quien organiza dicho evento es la princesa Brie, heredera al trono y coprotagonista de esta historia. Por supuesto, Cam decide asistir al baile porque extrañaba ese estilo de vida además que la princesa ha llamado su atención.

Como era de esperar, la presencia de Cam llama la atención de todos desde su llegada. Y es que ese desconocido conde decidió aparecer con una boa blanca sobre su cuello, haciendo creer a todos que usaba una prenda de piel. La princesa Brie de inmediato le reclama por llevar eso a su baile, pero Cam de inmediato confiesa que se trata de un artículo hecho con piel sintética, además de aprovechar para decirle cuanto admira su activismo.

Al día siguiente y durante dos semanas, Cam no deja de recibir cartas de admiradoras y numerosas invitaciones a distintos eventos. En un principio decidió ignorarlas todas, hasta que llegó un mensaje del palacio firmado por la misma Brie. Sin pensarlo dos veces, Cam corre al palacio donde le espera la princesa junto a sus dos amigas: Lady Ricota y Lady Gorgonzola. El propósito de esto es organizar un nuevo evento para demostrar todo el potencial de la ropa hecha con piel sintética, pues resulta que Lady Gorgonzola está al mando de la empresa que confecciona ese tipo de prendas. Es durante los preparativos de este evento que la constante convivencia entre Cam y Brie desembocará en una atracción mutua que ninguna de ellas nota y llevará a la princesa a dar el primer paso, pero ¿qué pasará cuando Brie descubra el secreto de Cam?



Un bufete de quesos

La verdad me hace mucha gracia como los nombres de nuestro elenco está inspirado en diferentes quesos y no logro saber si esto se debe a sus personalidades. Por otra parte, una ventaja del comic es que no presenta un exceso de personajes y fácilmente les podemos enumerar aquí.

 

Primero está Cam, una impulsiva joven que se deja llevar por las emociones y que cuando algo le entusiasma no parece conocer límites. Como vemos al inicio de la historia, es una persona que debe estar activa. Por otra parte tenemos a la princesa Brie (y si, existe un queso llamado así), que como ya dijimos antes es una activista muy temperamental pero torpe en el amor, algo que comparte con Cam. Y por alguna razón tiene un gusto especial por los sándwiches de queso.

Por otro lado, tenemos a personajes secundarios que complementan a nuestras protagonistas. La primera que mencionaremos es Lady Ricota, mejor amiga de la princesa y su principal porrista. Muy directa con sus palabras y sumamente entusiasta. Ella se vuelve el principal apoyo de la princesa Brie cuando no sabe cómo declararle su amor a Cam. El contrario a ella son Feta y Lady Gorgonzola. Feta, como ya mencionamos, es la sirvienta que vive con Cam e intenta ser su voz de la razón, aunque no siempre lo logre. De hecho, es constante ver como ella pasa varios enojos por culpa de la imprudencia de Cam, pero en el fondo no deja de preocuparse por su bienestar y se dispone a ayudarle en todo lo que pueda.

Mención aparte haremos de Lady Gorgonzola, que sin duda es mi favorita del elenco. En cierto punto ella es la voz de la razón para la princesa Brie, pero su labor va mucho más allá de eso. Y es que ella desde un principio sabe el secreto de Cam porque ambas vivían en la región de Gougère además de que su difunto esposo hacia negocios con el padre de nuestra protagonista. La importancia de Zola, como le dicen sus amigas, no se limita a lo anterior; ella también ha sufrido por las leyes que restringen los derechos de la mujer y vivió buen tiempo bajo la sombra de su esposo, hecho por el cual llega a comprender a Cam.

¿Y que hay del antes mencionado Conde Coles de Bruselas? En cierto modo es el “rival” de Cam, pues también pretende a la princesa Brie, sin embargo, su participación no es lo suficiente relevante como para ser tratado como un antagonista. Más bien es un elemento más que aparece para hacer avanzar la relación entre nuestras protagonistas.


Hasta el último bocado

Aunque por momentos lo intenta, La princesa y el sándwich de queso no es una historia densa y eso le queda perfecto. Estamos ante una novela gráfica romántica con buenas dosis de humor y un elenco carismático y entrañable, con un ritmo de lectura adecuado aunque por momentos da la impresión que los hechos ocurren de prisa. En cuanto al apartado artístico, no soy un experto en ello, pero el estilo de dibujo así como la paleta de colores dota de mucho dinamismo a sus personajes y en lo personal me parece un elemento muy atractivo.


Por otro lado, los temas sensibles como la condición de la mujer en la sociedad y ante las leyes, aunque son expuestos, no se vuelven el tema principal y se tratan de una manera tan sencilla como ágil, algo que queda perfecto por el tono que lleva el cómic, cuyo fuerte es la relación entre Brie y Cam. Por lo tanto, si tienes la oportunidad de leerlo no dudes en hacerlo, pasaras un rato agradable.

miércoles, 11 de octubre de 2023

Cacería de historias: Ídolo en llamas

Imagina que una mañana te despiertas con una noticia que te parece irreal, pues tu mayor ídolo musical es acusado de haber agredido a una fanática. En el mundo occidental que vivimos, esto en verdad no podría tener el mayor impacto; ya hemos visto casos de artistas que reaccionan de maneras violentas ante sus fans, dígase el caso de Justin Bieber escupiendo a sus seguidoras o las veces que Bad Bunny ha arrojado los celulares de sus admiradoras. Estos incidentes son hasta normales (más no correctos), porque a fin de cuentas estamos hablando de personas y como tales, cualquier famoso puede actuar de manera agresiva. Pero en una industria tan controlada como son los idols en Japón, que exige a sus talentos mantener un comportamiento las 24 horas del día, un escándalo de estos puede tener grandes repercusiones.

Ídolo en llamas, novela de Rin Usami, explora el terreno de la industria de los idols pero desde el punto de vista de una fanática llamada Akari, joven estudiante de 16 años. La historia comienza cuando ella se entera que su idol favorito (o mejor dicho, su oshi, manera en la que se referirá a él durante toda la novela) está envuelto en un escándalo por haber agredido a una fanática. El nombre de este artista es Masaki Ueno, un joven talento que desde pequeño ingresó al mundo del espectáculo y a quien conocemos gracias a los constantes comentarios de Akari sobre él, incluso lleva un blog exclusivamente dedicado a su oshi.

 

El amor a tu oshi.

Algo a destacar en esta historia es que no se trata de un amor imposible entre una fanática y su cantante favorito, tampoco se trata de una historia en la que Akari hará lo imposible para ayudar a limpiar la imagen de Masaki y mucho menos ellos se llegan a conocer. De hecho, Masaki permanece en toda la novela como un ser distante, algo inalcanzable para nuestra protagonista y ella lo acepta. Sin embargo, muy temprano nuestra protagonista admite que su oshi tiene tanta influencia sobre ella que, sin él saberlo, llega a controlar su vida.

 

Y no, esto no es una exageración. El fanatismo de Akari llega a ser tal que toda su vida gira entorno a su oshi, suspendiendo sus sesiones de estudio o descuidando las labores del hogar por estar al pendiente a toda noticia o transmisión que traten de él o mirar conciertos repetidos; incluso llega al extremo de agendar sus turnos del trabajo según el calendario de actividades de Masaki. Su obsesión es tal que llega a anotar cada gesto, cada palabra que da en sus entrevistas y para crear un registro sobre su comportamiento. Y es ahí donde la novela tiene un gran acierto.


Para quienes no tienen idea de la sociedad japonesa actual, ese nivel de fanatismo presente en Akari podría parecer una mera ficción o una exageración necesaria para desarrollar la novela; sin embargo, para quienes conocemos un poco de la vida en Japón, sabemos que esos niveles de fanatismo son reales y en ocasiones llegan a ser peligrosos. Es justo en ese retrato que hace Usami donde reside el punto más fuerte de esta obra; no se trata de una historia de redención, al mismo Masaki Ueno pareciera no importarle la situación por la que pasa mientras se niega a dar declaraciones al respecto y continua con sus actividades de idol. Estamos ante el reflejo de una fanática cuya vida entera gira entorno a su artista favorito y la manera en que debe lidiar con el creciente rechazo que este recibe a partir de un incidente del cual no sabemos mucho y Akari tampoco. Porque a ella no le interesa saber que ocurrió, sus pensamientos se limitan a apoyar a su oshi.

Entonces, ¿cómo es la vida de Akari? Bien podríamos decir que es una vida gris cuya única luz es su oshi Masaki y por lo tanto, todo lo que no tenga que ver con él deja de importarle. Estamos ante una chica de 16 años cuya vida escolar siempre ha sido difícil y de resultados desastrosos, con un trabajo en un restaurante que siempre se le complica aunque sus superiores siempre le explican que debe hacer y una familia un tanto complicada conformada por un padre ausente porque trabaja en una empresa transnacional que le manda al extranjero constantemente, una madre trabajadora cuya paciencia se agota cada vez más rápido y una hermana mayor, Hikari, que en ocasiones se muestra comprensiva y en otras se ve rebasada por el estrés provocado por los exámenes para la universidad además de la situación familiar.

 

Hikari, como su nombre lo indica, intenta ser una luz en la vida de su hermana. Esta labor no le resulta para nada sencilla y menos cuando su influencia no es tan fuerte como la del ídolo Masaki. Y es que a pesar de todo, Hikari intenta actuar como una hermana mayor responsable, tratando de comprender a Akari a su manera, aunque en ocasiones se ve rebasada. Esto no es algo originado por el fanatismo de nuestra protagonista; sus problemas son anteriores a que conociera a su oshi, pero cuando le conoce, decide vivir solo por él, aunque eso signifique descuidar todo lo que ya era complicado en su vida y gastando todo su dinero.

Esto último es un punto más a favor de la novela. Estamos acostumbrados a que los personajes con estas aficiones sean graciosos o fastidiosos, pero aquí estamos ante una chica que experimenta la caída de su grupo de idols preferido y el cómo su favorito es constantemente atacado por comentarios en redes, por la prensa de espectáculos y recibe el castigo del público al bajar su popularidad de manera estrepitosa. De igual manera, se nos expone el ambiente del mercado de los idols desde el punto de vista de los fanáticos, con explicaciones sobre cómo se deciden los solos en las canciones pero también nos lleva al terreno de las redes sociales con una descripción que si bien es breve, resulta muy adecuada.

 

El ídolo en la hoguera.

Aun con sus puntos positivos, Ídolo en llamas deja la sensación incomoda pero no por las razones correctas. Mientras avanza su lectura, da la impresión de que algunas cosas pudieron tratarse más a fondo y que algunos temas pudieron explicarse mejor. Solo por mencionarlo, la única amiga que Akari parece tener, apenas es mencionada. En una de sus apariciones, se nos habla de una cirugía estética a los 16 años de edad, hecho que en países asiáticos parecer ser algo normal, pero por el tono de la novela bien podría llamar a la reflexión.

Algo más que queda en el aire es el estado de salud de Akari. En un principio sabemos que ella suele ir a la enfermería y en algún punto menciona que en el hospital le han dicho que no puede realizar trabajos que requieran gran esfuerzo. Esto junto a lo que podemos intuir que se trata de un repentino caso de acné, nunca es profundizado y por lo mismo queda en el aire si en verdad está enferma o solo está cansada por enfocar toda su vida al idol, o bien, se ve rebasada por el estrés causado por la situación.

 

En términos generales, Ídolo en llamas es una novela interesante pese a sus defectos. En lo personal, me gustó la manera en que de describe el fanatismo que se puede tener hacia alguien famoso y como esto puede llegar a afectarte en más de un aspecto. Por esto mismo y aunque no lo parezca, esta narración no está enfocada a un público juvenil. Es una historia madura que nos muestra el lado negativo de un fenómeno tan cercano en estos días y con momentos grotescos que muchas veces no logramos ni imaginar.

¿Qué es Ídolo en llamas? Contrario a su nombre, no es la historia de un cantante famoso. Él solo aparece como un ente externo que controla la vida de la verdadera protagonista. La historia se trata de Akari y su fanatismo, de como ella intenta mantenerse de pie cuando aquello que más admiraba comienza a desmoronarse a la vez que nos muestra las causas de ese refugio conformado por la voz y el cuerpo de un joven cantante y la esperanza de seguir con la vida aun cuando todo lo que te interesaba llega a su fin.

 

sábado, 14 de enero de 2023

Cacería de historias: "Demon Slayer: Mariposa de un ala"

Hoy toca una de las reseñas pendientes y la verdad no sé por qué no la hice en su momento. Ya hace un buen rato que salió esta “novela” a la venta y, lo mismo que el volumen anterior, leerla no es nada difícil y se puede terminar en una tarde. En lo personal, prefiero que se disfrute un poco más la experiencia y pasar dos o tres días para terminar con este libro.

Lo más destacable del tomo es que, a pesar de repetir la formula del primero al presentar seis historias cortas distintas, pude notar más unidad entre las mismas. No con esto quiero decir que una sea continuación de la otra, pero ya verás a que me refiero cuando hablemos de cada relato presente. Y claro, al igual que en La flor de la felicidad, estos se podrían ubicar entre los arcos del manga original… aunque en esta ocasión es muy específico, pues todo ocurre antes o durante el entrenamiento de los pilares con excepción de la historia enfocada en Mitsuri; pero no toda la narración en sí, solo parte de la misma pues en su mayoría se refiere a eventos pasados.

 

Mariposa de un ala

Este relato, además de dar nombre al tomo, es el motivo por el cual compré la obra. Se trata de la historia de origen de mi personaje y pilar preferida: Shinobu Kocho. Esto ya lo comenté al reseñar La flor de la felicidad. Y aunque sea el relato sobre como las hermanas Kocho ingresaron a la compañía cazademonios, el hilo narrativo se desarrolla desde la visión de Gyomei Himejima, pilar de la roca.

 

Cómo ya sabemos, Kanae y Shinobu se unen a la compañía porque un demonio mató a sus padres y fue Himejima quien llegó a salvarlas. Uno pensaría que las cosas fueron parecidas a lo ocurrido con Tanjiro y Tomioka… sin una hermana demonio de por medio. La diferencia es que el pilar de la roca no quería aceptarlas, en especial a Shinobu por su escasa musculatura.

 


A pesar de la negativa de Himejima y sin nadie a quien acudir, las Kocho se quedan a vivir con él mientras le insisten en volverse cazadoras de demonios. Quizá sea aquí donde podemos ver la verdadera personalidad de Shinobu; si en la historia original la vemos esconder un carácter explosivo detrás de una sonrisa y sus verdaderos pensamientos en frases más suavizadas, en su faceta infantil se nos presenta de nuevo como una niña muy explosiva, quien con facilidad se deja llevar por las emociones y me atrevo a decir que hasta orgullosa de su inteligencia. Por su parte, también podemos saber más de Kanae y los motivos para su búsqueda de salvar a los demonios. En cierta medida es parecida a Tanjiro, aunque cada uno tiene sus diferentes motivaciones.

 

La manera correcta de recomendar aguas termales

Al igual que en el primer tomo, el segundo relato está enfocado en Zenitsu. Con solo saber quién es su protagonista (y la llegada de Inosuke como coprotagonista) queda claro que estamos ante un mero alivio cómico que viene bien después de la historia seria que le precede.

 

La verdad aquí no existe mucho en que profundizar, es solo ver como Zenitsu e Inosuke son capaces de convivir ante la ausencia de Tanjiro. Y eso sería lo interesante, ver la manera en que dos personajes tan temperamentales pueden coexistir a la ausencia del tercero que funge como la voz de la razón en el grupo.

 

La historia… pues va de que Tengen Uzui, el expilar del sonido, se aburre durante los entrenamientos y se le antojó construir un baño de aguas termales para el y sus esposas. Para dicha labor necesitaba a un viejo conocido a quien fácilmente podía manipular: Zenitsu. Y digo que lo manipula porque le promete poder usar dicho baño en compañía de Hinatsuru, Makio y Suma. Y ya, no hay más.

 


El secreto de Mitsuri Kanroji

Si algo ha caracterizado a estas novelas, es que dan desarrollo a personajes que en el manga no tuvieron el suficiente tiempo o peso en la trama. En el titulo anterior teníamos a Aoi como protagonista de su propio relato donde se profundiza más no solo su relación con Kanao, sino también su personalidad, así mismo se nos muestra otra faceta de Zenitsu y ya hablamos que este volumen hace lo mismo con Shinobu, Kanae y en cierta parte con Himejima. Como el titulo lo indica, aquí nos enfocamos en Mitsuri, la pilar del amor.

 

En si la trama gira en torno a un sentimiento que está entre la culpa y la vergüenza originado al enterarse que Shinobu perdió a sus padres tras el ataque de un demonio, hecho que la convenció de unirse a los cazadores. En comparación, Mitsuri solo se unió a dicha organización para buscar un buen esposo. Y así se volvió pilar… pero bueno.

 

El asunto es que tras dicha platica, Mitsuri tiene la sensación de haber ofendido a Shinobu y esto le provoca ciertos cambios en su actuar: se desprende de la alegría que siempre irradia, controla más sus impulsos de demostrar cariño, come menos y de a poco pierde su característica fuerza sobrehumana.

Este es otro de esos relatos que recomiendo leer (el primero es el enfocado en las hermanas Kocho). En líneas generales, anticipándome al resto del libro, la narración es más que adecuada para reflejar los sentimientos de los personajes. Además que esta historia tiene un buen mensaje de autoaceptación. Por otra parte, tiene el extra de mostrarnos la interacción entre dos pilares, tres si contamos a Iguro quien se acerca a ambas espadachinas. Es lindo ver como Mitsuri considera a Shinobu una buena amiga y si necesitabas un motivo para shipear a estas dos, este relato es clave. Y mira que en líneas generales, Demon Slayer me parece una serie donde no existe gran material para hacer parejas.

 

Después del sueño

Seré sincero. Este relato era el único que no recodaba del libro y no tengo claro el motivo. Lo que si sé muy bien es que se enfoca en Genya, un personaje que en la trama principal bien pudo ser mejor explotado. Y es que en su primera aparición bien pudo ser una especie de rival para Tanjiro dentro de la misma compañía, no sé, como alguien con ideales y objetivos contrarios a los del protagonista. Al final eso no pasó.

 

Aun así, esta pequeña historia tiene su importancia al referirnos al pasado de Genya y Sanemi, el pilar del viento, pero sobre todo al mostrarnos un cambio de actitud en Genya. Aunque en el manga ya sabemos que este personaje tiene su debida evolución en gran medida por entrenarse con Himejima, es agradable verle convivir con las chicas que asisten a los heridos y quienes también aportaron un poco en la evolución de este cazador.

 


A ti que no sonríes

¿Te habías preguntado cómo se comportan los pilares entre ellos? Bueno, pues en este segundo relato cómico se puede dar una respuesta a eso. En la trama pues… el jefe Ubuyashiki ha pedido a Himejima y el resto de los pilares que hicieran reír a Tomioka. Lo sé, la idea en si parece rara y de hecho la única que parece sospechar que ese no era el verdadero mensaje del líder cazademonios es Shinobu. Aunque al final también hace lo suyo con el resto de los pilares. Tengo la idea de que Ubuyashiki quería otra cosa, tal vez que fueran más amistosos con Tomioka o algo así.

 

En esta ocasión no tenemos un relato sentimental. Al igual que “La manera correcta de recomendar aguas termales”, aquí lo importante es la interacción entre los personajes y todas sus ideas ridículas para hacer reír al miembro menos popular entre los pilares. Aunque claro, el ni está enterado y desde su perspectiva, sus compañeros solo se comportaban raro. Una historia que tira por la borda todo lo imponente de los pilares.

 

Campus Kimetsu: El paraíso perdido

¿Cómo sería una historia en la que Tanjiro y compañía representaran una amenaza? Esta es dicha historia.

 


Aderezado con mucho humor y esa maravillosa lógica absurda que caracteriza al universo alterno del campus Kimetsu (con secundaria y preparatoria), en este relato el valiente Comité Ejecutivo del Festival Cultural conformado por Shinobu, Kanao, Aoi y Senjuro deben ingeniárselas para evitar que la banda Haikara Bankara Democracy (Tanjiro, Inosuke, Zenitsu y Uzui) se presente en el escenario.

 

Al igual que en el volumen anterior, esta historia solo explora un poco más dicho universo y ese es su fuerte. Hay que destacar que aquí se ve una faceta que desconocíamos de Tomioka además que ver a Senjuro y Aoi interactuar con los demás personajes es algo muy agradable.

 

El aleteo de una mariposa

Ya sé, en su momento dije que estas historias se veían más relacionadas entre sí que las presentes en La flor de la felicidad. Y es que salvo el relato de las aguas termales y el de Genya, en todas Shinobu tiene cierta relevancia. En la primera, como es obvio, se trata de ella y su hermana. Para “El secreto de Mitsuri Kanroji”, Shinobu es quien ayuda a la pilar del amor a solucionar sus conflictos internos. En “A ti que no sonríes” parece ser la única persona cuerda entre los pilares durante su curiosa misión de hacer reír a Tomioka y en la historia del Campus Kimetsu, al ser la presidenta del comité del festival cultural, es quien busca las maneras de detener a la banda de Tanjiro.

 


Como obra mantiene el mismo estilo sencillo de leer que su predecesora, algo que resulta muy agradable y el hecho de incluir historias que desarrollan o complementan la trama original del manga es algo de agradecer. Ahora, que sea un tomo recomendable… no lo sé. Está bien para pasar el rato y para completar la colección de esta franquicia; en cuanto a su contenido creo que los relatos más interesantes son los de Shinobu y Mitsuri, también el enfocado en el Campus Kimetsu tiene lo suyo, pero que solo si eres un gran fan de esta saga podrás disfrutar al máximo.

No solo de sufrimiento se desarrolla al personaje

Hace unos meses se volvió muy recurrente un meme respecto al desarrollo de personaje. Básicamente, todos llaman “desarrollo de personaje” al...